Empezó con una madre que se animó a soñar en grande
En 2012, Sheila fundó Fundación Ian por su hijo. Hoy acercamos la discapacidad a los hogares, capacitamos a terapeutas y le damos voz a quienes se comunican distinto.
No queremos un mundo que tolere la diferencia. Queremos uno que la valore.
Nuestro sueño
Vivir en una sociedad que valore la diversidad: donde tener una discapacidad no defina las oportunidades que una persona va a tener en la vida.
Nuestro desafío
Involucrarnos para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades neurológicas y motrices y la de sus familias, y movilizar a la sociedad para que sea verdaderamente inclusiva.
Nuestra estrategia
Desarrollamos herramientas y conocimiento específico sobre discapacidad e inclusión, y generamos iniciativas de movilización y concientización para toda la sociedad.
Sheila Graschinsky
“Quiero oportunidades para todos los chicos como mi hijo Ian.”
Nació en Argentina en 1982 y es mamá de cinco: cuatro varones y una niña. El mayor, Ian, tiene parálisis cerebral que afecta su movilidad y su lenguaje. Buscando respuestas para él, Sheila terminó construyendo algo que hoy alcanza a miles de familias.
Desde hace más de una década impulsa proyectos educativos, audiovisuales y de comunicación aumentativa para que las personas con discapacidad sean vistas, escuchadas e incluidas.
Tres frentes donde podemos cambiar el resultado
Traemos tratamientos que acá no estaban
Importamos métodos innovadores de tratamiento y capacitamos a terapeutas argentinos en los últimos avances, para que más personas tengan más oportunidades de desarrollar sus capacidades.
Generamos la ciencia que falta
Nos vinculamos con universidades prestigiosas para producir información sobre prevención y desarrollar métodos innovadores, con investigación y publicaciones científicas propias.
Cambiamos las reglas, no solo los casos
Buscamos impactar en la legislación para que todas las familias, y no solo las que pueden pagarlo, accedan a los procedimientos que permiten alcanzar el máximo potencial de sus seres queridos.
Un corto que dio la vuelta al mundo
"Ian" nació de esta historia y llegó donde no imaginábamos: comenzó su recorrido en el Festival de Cannes, ganó premios a Mejor Animación y Mejor Cortometraje, y compitió por una nominación al Oscar 2018.
Tu ayuda se convierte en oportunidades concretas
Con una donación sostenés las capacitaciones a terapeutas, los materiales educativos y los dispositivos que le dan voz a chicos como Ian.

